Fecha de recepción: 20 de abril 2017

Fecha de aceptación: 1 de mayo 2017


México y la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Acciones, contribuciones y propuestas

Maria Camila Tinoco Riaño


Reseña


* Maria Camila Rinoco Riaño

Economista de la Universidad de Cartagena y Asistente en Investigación de la Escuela Latinoamericana de Cooperación y Desarrollo-USB. Correo: mariacamilatinocor@gmail.com


Editorial: El Errante. Año: 2016.

Autor: Juan Pablo Prado Lallende.

170 páginas. Benemérita Universidad de Puebla


En este libro, Juan Pablo Prado Lallende se propone analizar el papel que desempeñó México, como país latinoamericano emergente, en el cumplimento de los Objetivos del Milenio (ODM), así como identificar su contribución en el establecimiento y cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Post-2015. Esta nueva agenda se compone por 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que apuntan a la transformación de la calidad de vida, a partir de lo conseguido por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Con los ODS, las naciones aspiran a metas más amplias y concretas para erradicar la pobreza, alcanzar la igualdad, mejorar la educación y la salud, entre otros temas importantes para la consecución del desarrollo humano sostenible a nivel global.

Los esfuerzos realizados por los países de América Latina y el Caribe (ALC) para responder a los desafíos que planteaban los ODM, estuvieron marcados por las diferentes crisis socioeconómicas (alimentarias, de seguridad, ambientales, entre otras) que alteraron las economías más sólidas, desviando la atención de estos objetivos. Sin embargo, a pesar de las crisis antes mencionadas, los resultados alcanzados en relación a los ODM son alentadores y prometedores. Un ejemplo de esto, es que algunos países de ALC han alcanzado tales niveles de crecimiento económico, que han sido desplazados parcialmente de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), ofrecida por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En este ambiente en donde la AOD tiene otros destinos, la Cooperación Sur-Sur (CSS) en ALC se fortalece, y ha generado un espacio inclusivo para los países que han dejado de ser beneficiaros de la AOD. México en su condición de país emergente, se convierte en un actor clave en los procesos de CSS, ya que puede ser tanto oferente como demandante de cooperación internacional, lo que le permite tener un liderazgo que impulse las actividades en este modelo.

Teniendo en cuenta este escenario, el libro se compone de ocho capítulos, que abordan temas que van desde la consecución de los ODM, construcción de metas en países terceros, pasando al planteamiento de los ODS y su artículación con los mecanismos de gobernanza en México, y finaliza con unas recomendaciones sobre la implementación de la agenda 2030 en dicho país.

El primer capítulo explica brevemente el contexto global y regional de los países de ALC, la mayoría como países de renta media, ante la pretensión de conciliar el cumplimiento de los ODM con los criterios que establece el CAD para entregar la AOD, y todo esto enmarcado además en la participación de estos países en la construcción de la agenda 2030.

En el capítulo dos, el autor muestra el papel determinante de México ante los retos que planteaban los ODM y los que plantea la nueva agenda post 2015. El profesor Prado, por medio de una revisión histórica, analiza como en 70 años,xico logró integrarse a las dinámicas de cooperación internacional, constituyéndose en la actualidad como demandante y oferente de cooperación. Además, el autor destaca que la influencia de México en el sistema internacional ha aumentado gracias a su crecimiento económico y su presencia en organismos multilaterales, impulsando a través de estos la cooperación Nort-Sur y CSS.

Luego, en el tercer capítulo el profesor Prado realiza un análisis de la trayectoria y los resultados de los ODM en México, desde el comienzo de su implementación en el 2000, a través de una revisión de informes institucionales anuales y los objetivos específicos de dichos informes, que dieran cuenta de esta trayectoria. El autor afirma que desde 2012 el gobierno mexicano podía palpar el éxito en la consecución de los ODM, anclado básicamente en el fortalecimiento económico y el mejoramiento de los diferentes índices sociales. No obstante, Prado señala que la lucha contra la desigualdad sigue representando una constante para las instituciones.

En el capítulo cuarto, el autor establece cuáles fueron los principales aportes de la cooperación internacional mexicana para alcanzar los ODM en países terceros, dado su perfil de país emergente y con nuevas responsabilidades en el sistema internacional. Durante el año 2012 México realiza dos talleres con representantes de países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) con el fin de compartir la experiencia mexicana en procesos de coordinación interinstitucional del comité técnico especializado del sistema de información de los ODM. Tambien, se llevó a cabo un foro vía internet a modo de capacitación en diseño de metodologías, monitoreo e implementación de herramientas informáticas, cuyo propósito fue ahondar los conocimientos en materia de ODM entre los países que conforman la Red Mesoamericana. De esta manera, este apartado evidencia el apoyo de México en complementar procesos de desarrollo en América Latina.

Por otro lado, en el quinto capítulo el autor dedica un espacio especial para analizar la efectividad de la cooperación internacional mexicana y los mecanismos con los que cuenta el gobierno para hacer monitoreo y evaluación de la misma. El autor establece algunos puntos que deben ser tenidos en cuenta a nivel global para medir la efectividad y la eficacia de la cooperación, tales como: la complementariedad de la ayuda, la puntualidad de los proyectos, reglas claras, mutua responsabilidad, entre otros. Luego enlaza con el caso mexicano y muestra la institucionalidad con la que cuenta el país para hacer seguimiento a la cooperación. En este sentido, Prado Lallende destaca que en México existe una Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que establece todo el andamiaje jurídico e institucional para llevar a cabo estos procesos desde el gobierno. Este andamiaje se compone por la Agencia Mexicana de Cooperación (Amexcid) como brazo administrativo, el Programa Mexicano de Cooperación Internacional como brazo programático, la Ley como brazo jurídico, el fondo como brazo financiero, y finalmente, un registro y un sistema de información como brazo estadístico.

Posteriormente, en el capítulo seis el autor expone la postura del gobierno mexicano frente a la a la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Prado Lallende nos ofrece un panorama amplio y a la vez conciso del proceso de construcción de la agenda 2030 y a su vez, por medio de la revisión de comunicaciones oficiales, nos deja entrever la posición del gobierno mexicano ante la nueva agenda, que según el análisis del autor, termina siendo de respaldo y apoyo a los procesos de conformación de la misma. No obstante, el detalle sobre el diseño de la agenda se toca a fondo en el capítulo siete, en donde además se analiza la participación de México en dicho diseño. Las conclusiones más significativas de este apartado, radicaron en que el diseño de políticas debe partir de un desarrollo mucho más humano y responsable, y la inclusión en la agenda de temas claves para la realidad mexicana como la migración y la vulneración de derechos de los grupos indígenas.

De igual manera, y en concordancia con el capítulo seis y siete, el capítulo ocho centra su análisis en la participación de Patricia Espinosa, en el Panel de Alto Nivel de Personas Eminentes, creado por la ONU en el 2012. Más allá de las importantes conclusiones del informe de dicho panel, la participación de Espinosa en este grupo consiguió mayor visibilidad y peso político para la nueva agenda en México debido a los temas abordados en este, como ejemplo se toman las recomendaciones y el desarrollo de propuestas encaminadas a la construcción de los acuerdos políticos que respondieran a los enfoques socioeconómicos y ambientales de la Agenda de Desarrollo Post-2015

En el último capítulo, el profesor Prado se propone mirar la articulación de los objetivos de política exterior del gobierno mexicano con los organismos, foros y mecanismos de gobernanza global para el desarrollo. El autor señala que, aunque durante el sexenio del presidente Peña Nieto la prioridad de las políticas públicas haya sido la seguridad, tomando como referencia el actuar de México en las diferentes instancias internacionales, se podría decir que durante dicha administración se apostó por un cambio en el sistema de cooperación internacional, con el objetivo de pasar de un enfoque tradicional, apoyado en la lucha contra la pobreza y la ayuda oficial al desarrollo, hacia uno más inclusivo y holístico, que mediante procesos de integración a nivel regional y subregional, logró una mayor afinidad entre ALC y otros países y organizaciones.

Finalmente, el autor realiza una serie de recomendaciones, en donde resalta que México debe continuar su postura de apoyo hacia la agenda, impulsándola y profundizando su visión, así como el apoyo para estimular más los flujos de cooperación en sus diversas modalidades. Para Prado Lallende, México al ser un país que promueve el desarrollo y actor importante en su categoría de emergente, se enfrenta a robustos retos y responsabilidades para democratizar esta agenda global de desarrollo.

Este texto académico sin duda representa una importante contribución al campo de la cooperación internacional y el desarrollo, y a su vez resume rigurosamente el camino de México como país emergente en la consecución de los ODM, y diseño y ejecución de los ODS. De esta manera, este libro es una consulta obligada para aquellos que decidan incursionar en aspectos más específicos de la implementación de la nueva agenda en México, ya que brinda, como se mencionó anteriormente, un panorama actualizado de la cooperación internacional para el desarrollo en este país, lo cual puede servir como referente para otros países con características socioeconómicas similares a las de México.