Editores: Rafael Domínguez y Gustavo Rodríguez Albor

195 páginas

Editorial Uniautonóma

Astrid Díaz Donado*

Historia de la cooperación internacional desde una perspectiva crítica

Reseña

Fecha de recepción: 5 de marzo 2018

Fecha de aceptación: 3 de abril 2018

* Astrid Díaz Donado

Licenciada en Lenguas Modernas con énfasis en inglés y francés, de la Universidad San Buenaventura de Cartagena. Especialización en la enseñanza del idioma inglés y estudiante de la Maestría en Cooperación Internacional para el Desarrollo de la Universidad de San Buenaventura. Docente de la Fundación Universitaria Colombo Internacional, programa de Licenciatura en Bilingüismo y de la Universidad de Cartagena, programa de Lenguas Extranjeras. Correo electrónico: isabel.diazdonado@gmail.com



La cooperación internacional como política pública para la promoción del desarrollo ha sido tradicionalmente abordada desde un enfoque positivista que subestima el importante valor de la historia como base fundamental para su comprensión e interpretación. La concepción de la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID), su propósito y acciones no pueden ser desligadas del contexto político, económico y social que constituyó el escenario propicio para su origen y que de la mano de paradigmas teóricos que explican qué es el desarrollo, han guiado su devenir hasta nuestros días.

En el presente contexto de transformación de la CID, el libro Historia de la cooperación internacional desde una perspectiva crítica, editado por Rafael Domínguez y Gustavo Rodríguez Albor, representa un importante llamado a la necesidad de repensar de manera crítica la CID y continuar en la búsqueda de nuevas alternativas para un sistema internacional que no ha alcanzado los objetivos esperados. Tres secciones enmarcadas dentro de un enfoque histórico-crítico, presentan el análisis de importantes aspectos que han determinado la construcción de la CID, entre estos se destacan la narrativa histórica del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), el marco global neoliberal en que se encuentran inmersos los países del sur dentro de un clásico sistema de cooperación, y la Alianza para el Progreso como cimiento histórico fundamental.

En la primera sección que lleva por título “Narrativa histórico-crítica de la cooperación al desarrollo”, los autores Daniel Lemus y Giusseppe Lo Brutto, presentan dos capítulos que enfatizan cómo un discurso tradicional de la CID ha marcado su actuar y ha sido establecido como un dominante régimen de verdad que ha silenciado diversas interpretaciones acerca de cómo debe ser concebida la cooperación y cómo esta debe responder a distintas perspectivas sobre el desarrollo. El capítulo denominado “Regímenes de verdad: El Comité de Ayuda al Desarrollo y la narrativa histórica de la Cooperación Internacional para el Desarrollo” Lemus, pone en evidencia la imposición de un paradigma desde el CAD, en el que en una especie de industria de la ayuda, sus miembros dictan formas particulares de gestionar, otorgar y recibir recursos, e implantan modelos de monitoreo para la medición de su contribución al desarrollo. Dentro de este marco erigido como verdadero y caracterizado por su objetividad como sinónimo de cientificidad, las prácticas de la cooperación son condicionadas por los discursos históricamente construidos desde el CAD. Por su parte, Lo Brutto, en el capítulo “A propósito de la cooperación internacional y del desarrollo: una visión más realista”, reitera una crítica frente a la manera en que la CID es principalmente abordada en torno a la ayuda, instrumento que ha convertido el propósito del desarrollo en una estrategia en la que dependiendo de los intereses se contribuye al refuerzo de los existentes mecanismos de poder. A manera de conclusión, el autor plantea y da respuesta al siguiente interrogante: ¿Hacia dónde se dirige el sistema de Cooperación Internacional para el desarrollo?

En una segunda sección del libro titulada, “Hacia una nueva teoría crítica de la cooperación”, tres autores realizan un análisis crítico de relevantes episodios históricos que han marcado la construcción y el devenir de la CID. En un primer momento, el capítulo “La Cooperación Internacional en el asimétrico sistema global neoliberal: Un análisis histórico-crítico desde el Sur”, Gianmarco Vassalli y Gustavo Rodríguez Albor, demuestran cómo el paso de un sistema económico liberal a uno neoliberal que hoy domina las relaciones internacionales en el mundo, produjo el inicio del imparable crecimiento depredador que hoy se traduce en ricas economías que paradójicamente no representan ningún desarrollo y perpetúan la desigualdad cada vez más acentuada en los países de África y América Latina. Este análisis, sirve como base para que los autores concluyan haciendo mención a una forma de cooperación que sería capaz de superar los fracasos del convencional multilateralismo. Por otra parte, en un segundo capítulo que lleva como nombre “La Alianza para el Progreso. Aportes para una teoría crítica de la cooperación”, Rafael Domínguez expone un revelador estudio de caso, en el que haciendo uso de la teoría crítica de las relaciones internacionales, en conjunto con las estructuralistas y la teoría de dependencia, propone tres postulados que constituirían las bases históricas de la CID. En su análisis detallado, el autor pone de manifiesto cómo la Alianza para el Progreso constituye uno de los hechos históricos que revela de manera más contundente como la CID ha sido desde su orígenes una herramienta de poder que ha respondido a los intereses particulares de las potencias donantes y ha contribuido al detrimento de los países receptores de ayuda para el desarrollo.

Cierra este compendio de lecturas críticas una última sección denominada “La cooperación en un desarrollo insostenible”, en esta, Simone Lucatello en su capítulo “La solidaridad tóxica en América Latina: ¿Cooperación al desarrollo o industria de la ayuda? Una trama en tres actos”, cuestiona el actual sistema de cooperación en el que se encuentra inmerso América Latina y el tipo de desarrollo que es perseguido. Desde una perspectiva crítica, el autor argumenta que el neoextractivismo y la inseguridad que enfrentan los países latinoamericanos hoy, interactúan y son incluso avalados por paradójicas prácticas de la CID.

La presente obra constituye sin duda alguna un enriquecedor aporte a los estudios de la cooperación internacional en cuanto invita a hacer uso de la memoria histórica para realizar lecturas alternativas y pertinentes acerca del régimen internacional contemporáneo. En este sentido, una lectura crítica de las relaciones entre países en determinados momentos históricos y de la construcción y evolución de la CID representa nuevas posibilidades para enfrentar y lograr transformar narrativas que han establecido determinadas prácticas como las correctas dentro del contradictorio orden mundial actual.